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miércoles, 15 de abril de 2015

Durmiendo bajo las estrellas

Desde hace unos meses Eric necesita un punto de luz para dormir. Al principio de curso tuvo una época de muchas pesadillas y tuvimos que recurrir a esto y a otros trucos para calmarle porque tenía absoluto pánico a la oscuridad, algo muy raro para un niño que siempre ha adorado ir a oscuras por casa.

El caso es que llevamos un tiempo durmiendo con una luz de enchufe heredada de uno de mis sobrinos y con una linterna que el peque enciende y apaga a su antojo.

Hace unos días se pusieron en contacto conmigo la marca CloudB que son especialistas en muñecos para la noche, ya les conocía porque nosotros tenemos la Ovejita "Sleep Sheep" que nos vino una vez en una Nonabox y que hemos regalado a alguna amiga, y me propusieron probar otro de sus muñecos para que pudiera contar a mis seguidores nuestra experiencia.

Hemos elegido Twilight Turtle (Tortuga planetario azul), una tortuga muy amorosa que proyecta un cielo lleno de estrellas con su caparazón.

Las luces tienen tres colores verde, azul morado y amarillo-marrón. La preferida de mi hijo es la azul-morada porque dice que es la más intensa.

El cielo de la habitación y las paredes se llena de estrellas que son en realidad un mapa real del cielo y la tortuga viene acompañada de un librito con diferentes constelaciones para que las puedas buscar entre el mapa que se proyecta en el techo. Una chulada estar por las noches buscando con el peque las estrellas en nuestra habitación.

Ha sido un éxito rotundo porque el peque está ahora estudiando en el colegio el universo y las estrellas y en los próximos días va a ir de excursión al planetario.

La tortuga funciona con pilas y se enciende en un botón que está en el caparazón. Es de peluche y el caparazón que funciona como proyector, es la parte dura.



Nos ha gustado mucho y Eric está muy contento con su tortuga pero tiene un inconveniente para nosotros y es que la luz se apaga, tiene un temporizador (no se cuánto dura si 10, 20 o 30 minutos) y llegado el tiempo la tortuga se apaga, está pensado para que los niños concilien el sueño con ella no para que permanezca encendida toda la noche.

A nosotros nos sirve pero tenemos que seguir teniendo el punto de luz porque si se despierta a mitad de la noche y lo ve todo a oscuras nos llama. 

Es el único "inconveniente" que le he visto a la tortuga pero claro, lo que es para nosotros un inconveniente puede ser un punto a favor en otras familias.


¿Conocíais esta tortuga de CloudB?

lunes, 14 de julio de 2014

Brujería

Eric fue un bebé al que había que dormirle en bracitos porque durante casi tres meses tuvo cólicos del lactante.

El pobre necesitaba que le acunaras (debajo de la campana extractora) y le cantarás hasta que finalmente caía en los brazos de Morfeo, por eso cuando alguna mamá me contaba que su bebé se dormía solito en la cuna yo pensaba que aquello era cosa de brujería.

Poco a poco mi hijo fue necesitándome menos a la hora de dormir, su sueño maduró y durmió solito sin problemas.

Con Irene la cosa ha sido muy diferente, es un bebé mucho más tranquilo que su hermano, no ha sufrido los cólicos del lactante (tan sólo unos días al mes de nacer pero fue llevarla al fisioterapeuta y mano de santo) y en definitiva es un bebé con otras necesidades.

Al terminar de comer o cuando ves que tiene mucho sueño mi instinto es cogerla en bracitos como hacía con su hermano y empezar a acunarla y la muy bruta te empieza a chillar y a dar manotazos y patadas hasta que la tumbas en la cuna, la pones su chupete, se abraza a su oveja y se duerme sola.

Me ha costado asimilar que no me necesita para dormir, que lo que quiere es tranquilidad en su cunita y cada día que sucede este ritual me asombro.

Reconozco que hay momentos en los que está tan absolutamente cansada o excitada, porque ha tenido una tarde intensa, que necesita que la acune y la duerma en brazos pero cada vez son menos veces y tarda medio minuto en dormirse.

Me sorprende como siendo hermanos y criándoles de la misma forma son tan absolutamente distintos con unas necesidades tan opuestas.

miércoles, 25 de junio de 2014

Odio el calor

Soy contundente en mi afirmación cada año que pasa odio más el calor y con esto no quiero decir que no me guste el verano, sino que las altas temperaturas me agobian.

Con la llegada del calor los horarios en mi casa se descuadran y en vacaciones no me importa, es más, es necesario y obligatorio saltárselos, pero cuando el padre tiene que trabajar o yo me tengo que sentar frente al ordenador y levantarme pronto necesito una rutina. En invierno el enano se va a dormir a las 21:30 como muy tarde pero es llegar el calor y son las 23:00 y sigue dando vueltas... un horror. Además no concilia bien el sueño y se despierta tropecientas veces, que si agua, que si pis, que si pesadillas, que si me pica la espalda... ¡necesito dormir!

El calor además hace que le salgan granitos del sudor y me paso el día dándole cremita porque le pica muchísimo.

Por otro lado estas altas temperaturas me hacen aplatanarme mucho,  me siento sin fuerzas y tan sólo quiero dormitar y con dos niños pequeños esa opción es casi imposible de cumplir.

Si quieres salir al parque o de paseo tiene que ser o bien temprano o ya cuando la tarde a caído porque si no no hay quien aguante por la calle.

Estos días que está haciendo más fresquito para mí son un respiro.


¿Y vosotros como lleváis el calor?

jueves, 30 de enero de 2014

El "dormir" de una embarazada

Dormir estando embarazada es, según van pasando los meses, cada vez más complicado, la tripa abulta mucho y no sabes cómo ponerla para que no te moleste, no puedes dormir boca abajo, ni boca arriba y de lado acabas machacada.

Suelo dormir boca abajo, es mi posición preferida, por lo que cuando estoy embarazada y tengo la barriga ya bastante grande conciliar el sueño me cuesta. Boca arriba los médicos te recomiendan que no lo hagas porque el peso del bebé presiona la vena cava y sientes que te falta el aire, por lo que tan solo queda dormir de ladito.

En mi anterior embarazo usé una almohada de embarazada por las noches y la verdad es que me funcionó bastante bien, en esta ocasión aunque tengo la almohada por ahí (en mi casa se llama señor verde, es la de la foto), la verdad es que me estoy apañando con dos cojines. 



El dormir de lado es muy cansado, no puedo estar mucho tiempo del mismo lado porque siento que el cuerpo me empieza a doler por lo que cada hora y media o así doy la vuelta, me incorporo, coloco los almohadones y me tumbo.

Al cabo de dos o tres horas necesito ir al baño y a estirar las piernas.

Si a eso le sumamos que muchas noches acabo con insomnio pensando en mil cosas el resultado es que las horas que duermo no son muchas.

Lo suelo solventar durmiendo un rato por la tarde en el sillón, es donde mejor cojo la postura y así voy supliendo mis escasas horas de sueño.


Me lo tomo con humor, pienso que es un entrenamiento para cuando nazca el bebé pero siendo realista dormir estando embarazada es complicado.

lunes, 1 de julio de 2013

Horario de verano

Ya estamos inmersos en las vacaciones estivales y el ritmo en nuestra casa ha cambiado.

Los horarios ya nos son tan estrictos y el calor y las horas de luz han trastocado un poco (demasiado) nuestra actividad.

El peque se despierta relativamente temprano, es ver un rayo de luz y ya quiere estar en pie para hacer mil cosas aunque media hora después esté en el sillón bostezando y cansado.

Nos pasamos la mañana jugando, dibujando, creando muñecos con la plastilina, haciendo actividades con nuestra My LittleBook Box, leyendo libros y pasando el rato. Paseamos, vamos a comprar el pan o al mercado y visitamos a Papá en el trabajo.

Hacemos juntos la comida y comemos sobre las dos y después el peque me pide siesta.  No me gusta dejarle dormir mucho pero es que está agotado, no se pude despertar y raro es el día que no duerme unas dos o tres horas.

Con las pilas cargadas volvemos a jugar, esta vez ya con papá y a ver unos poquitos vídeos en inglés.

Y cuando ya no hace tantísimo calor salimos a dar un paseo y al parque. ¿Qué pasa? pues que nos dan tranquilamente las nueve y media en la calle, cuando llegamos a casa, le duchamos y le damos la cena son casi las once, se nos va el día.

Sé que debería irse antes a la cama pero es imposible, las horas de sol son las que nos empujan a tener este horario tan caótico y no quiero ni pensar cuando lleguemos al pueblo, el año pasado nos daban tranquilamente las dos de la mañana en la plaza con la fresca.

No me preocupa la verdad, duerme suficientes horas y esta activo y feliz, y es VERANO y en verano las normas están para saltárselas.

Estas dos próximas semanas tiene campamento urbano por la mañana, veremos con que humor se despierta para ir.

¿Los vuestros siguen yéndose a dormir pronto?

jueves, 25 de abril de 2013

Semana sin siesta

Esta semana están celebrando en el cole del peque la Semana Cultural y todas las tardes tienen talleres y juegos.

La semana cultural se la han dedicado a los abuelos y son éstos los que están acercándose al cole a realizar esos talleres con los peques, les están contando cuentos clásicos, jugando con ellos a juegos tradicionales, enseñándoles objetos de su época. 

El peque viene todos los días con una sonrisa de oreja a oreja, el lunes le enseñaron a jugar a las chapas y estaba emocionado con el tema.

El tener talleres todas las tardes hace que no tenga siesta y se nota, ¡vamos que si se nota!, por las mañanas no hay quien le levante.


Mi niño es muy siestero, necesita las siestas para completar sus horas de sueño, estos días anda como alma en pena, está agotado.

El martes me dijo que quería que le bañase a las seis de la tarde, "para cenar prontito y dormir", el pobre no puede con su vida.

Eric es un niño que le cuesta mucho irse a dormir, siempre tiene ganas de más y más, duerme entre nueve y diez horas por la noche y las completa con su hora y media o dos horas de siesta, pero claro estos días se ve que está necesitado de descanso.

El viernes han preparado una súper fiesta en el cole con gymkana, gigantes y cabezudos, baile, limonada y por la noche cine de verano y cenita todos juntos. ¡¡No sé si va a llegar!!, veo que para el viernes va a estar tan agotado que no iremos al cine del colegio, se va a dormir por el camino.

Es sólo una semana, pero al pobre se le está haciendo eterna. El año que viene ya no tienen siesta en el colegio, no tengo ni idea de como nos las vamos a apañar y ¡miedo me da!, aunque como todo es cuestión de acostumbrarse.

¿Vuestros peques siguen necesitando siesta?



lunes, 15 de octubre de 2012

¡No me apagues la luz!

Creo que con el peque hemos pasado por (casi) todas las etapas del sueño que puede haber.

Desde dormirle acunándole cuando era un bebé, en brazos, con nosotros, en su cama. Hemos pasado por terrores nocturnos, pesadillas, miles de despertares para pedir agua, pis, mimos, cuentos, canciones. Acostarse a las tantas en verano...

Creo que el único que no hemos tenido ha sido el de despertarse de madrugada y querer jugar.

Ahora estamos viviendo una "etapa dorada", se duerme más o menos pronto y la noche la pasa del tirón, no sin antes tener nuestro ritual de contar un par de cuentos, mimos varios, abrazarse a un libro y la frase lapidaria "¡ no me apagues la luz!".

Teniendo en cuenta que a mi hijo le fascinan los fantasmas, monstruos, arañas, murciélagos... no sabemos porque tiene "susto", porque no llega a ser miedo exactamente, y si le preguntas te dice "no me pasa nada", es más una necesidad de "ver".

Muchas veces lo hace para poder seguir "ojeando" el libro con el que esa noche va a dormir, porque mi hijo duerme con libros, literalmente "abrazados a ellos", hasta ahí llega su amor por los libros.

Le estamos dejando la luz del pasillo encendida, pero cuando hace unas semanas Pabobo contactó conmigo para que probara una de sus luces no lo dudé.

Me enviaron un Lumilove Savanoo.



Es un animalito con brazos y piernas articulados que poseen una luz Led que cambia de color tocando la cabeza del muñeco.

Tienen 8 horas de autonomía y se recargan con un enchufe. No se calientan y son ideales para usarse en la cama.

Cuando nos lo mandaron Eric estaba muy contento con su muñeco, esa noche quiso que estuviera en la cama con él, y le acariciaba la cabeza para que fuese cambiando el color.... pero el interés le duró un par de días, después lo ha dejado en la estantería y sigue pidiendo la luz del pasillo.

Creo que le ha pillado demasiado "mayor", que esta bien para niños un pelín más pequeños, es como el "gusiluz" de toda la vida pero con luz de colores.

Nosotros por ahora seguiremos con la luz del pasillo encendida, y sin agobios, que esto es otra etapa más.

lunes, 9 de julio de 2012

Agotada pero feliz

Hoy estoy agotada, con dolor de garganta, afonía y un sueño para morirse... y es que este fin de semana nos lo hemos pasado BOMBA.

El sábado nos fuimos a las jornadas medievales de Hita con mi hermano, mi cuñada y mis sobrinos.

Los peques disfrutaron muchisimo, corriendo dentro del palenque, probándose mil y un cascos, escudos, intendando levantar las lanzas, comiendo bollos "preñaos", haciéndose fotos con los caballeros...



(lo que está debajo del casco es mi hijo)

Después nos fuimos a casa de mi hermano, a cenar y a dormir alli.

Eric estaba encantado ¡iba a dormir con sus primos!, aquello parecía la fiesta del pijama los tres metidos en una habitación, al final Héctor salió por patas y dejó solos a Javier y a Eric, estuvieron hasta la una de la madrugada de "palique" contándose mil cosas.

Tuvimos que cortar por lo sano, Eric se vino a nuestra habitación y no tardaron ni cinco minutos en estar todos fritos.

El domingo teníamos un super planazo, nos íbamos todos al AQUOPOLIS.

Nos lo pasamos GENIAL, es divertidisimo ir con los enanos pero a la vez es agotador, si vais preparaos para no sentaros ni cinco minutos.

Estuve todo el rato en la zona infantil y de "medianos" como decía mi sobrino.

Hay una zona con mini toboganes que caen al agua, chorrillos, fuentes, aspersores.. los más pequeños disfrutan un montón.

Después en la zona del lago hay toboganes más grandes para los niños, la principio pensé que a Eric le iban a dar miedo, pero que va.. le encantaban, estaba todo el rato "ahora al rojo, ahora el azul"...

Y lo que también les gustó muchisimo fue la piscina de olas. Se sentaban en la orilla y esperaban a que llegase la ola, muy divertido.

Estuvimos todo el dia en remojo, secándolos porque aparecían con los labios moraditos del frio y echando crema, todo el dia crema para arriba, crema para abajo.

Nos vinimos sobre las seis y media, ya no podíamos con nuestra alma.

Hemos dormido como troncos y aún así hoy estamos que no podemos ni mover las pestañas, pero merece la pena, las risas y lo bien que se lo pasaron no tienen precio.

Como dice mi marido "venir aquí ya es una fiesta pero si encima lo puedes compartir con tus primos es una pasada".

Eric disfruto tanto de la piscina como de sus primos, ayer quería irse a dormir otra vez con ellos.

PD. El Aquopolis es carillo, nosotros aprovechamos un descuento que teníamos de Gas Natural que la entrada del peque nos salía gratis.
¡Pero si tenéis el bono parques os sale gratis!

lunes, 14 de mayo de 2012

Mi lugar de descanso


Este fin de semana he estado off de la vida 2.0

He ido al pueblo a descansar y recargar pilas que falta me hacía. Hemos hecho muchas cosas y nos lo hemos pasado bomba, y nos ha sabido a poco lo que hace que tengamos ganas de más.

El peque ha disfrutado al máximo, que si los perros, la fuente con los peces, su primo, los niños, subir y bajar cuestas, las flores, pompas de jabón...

Además hemos tenido fiesta medieval en un pueblo cerquita y el sábado nos fuimos en "pandilla" a verlo. Llegamos tarde para ver las luchas (como casi siempre que nos intentamos mover unos cuantos), pero pudimos ver los puestos, el ambiente, comprar rosquillas y tomarnos una cervecita... eso sí luego calló la del pulpo, una tormenta en toda regla, mucho aire, lluvia...

El domingo por la mañana nos fuimos al monte a trotar un rato. Me encanta subir al monte por la mañana (con la fresca), el suelo húmedo por la lluvia, el sol...

Fuimos el peque, mi marido y mi padre.

Mi papá y yo nos pusimos buscar setas. Es una de las cosas que más me gusta hacer con mi padre, no recuerdo cuando me enseñó a buscar setas, tendría que ser un poco más grande que Eric.

Me gusta andar con él (kilómetros y kilómetros), que me vaya contando que es cada planta, las aves que vamos viendo, las camas de las liebres, las huellas de los corzos, las de jabalí..., distinguir las setas de cardo... Es un momento que para mi no tiene precio y se que será de los recuerdos que atesoraré toda la vida.

Encontramos unas cuantas (para estar apenas media hora esta muy bien), lo suficiente para que el peque las viese y estar un poco en contacto con la naturaleza.

Después nos fuimos a otro pueblo que había romería en honor a la Virgen de la Salud, llevamos a la abuela a misa y nosotros estuvimos disfrutando de todo lo que se monta allí, el mercado, los helados, los hinchables...

Eric estuvo en los hinchables un montón de rato, disfrutando a tope, subiendo y bajando, tirándose por las rampas, llegó a casa cansadito, comió y se durmió tres horas de siesta, ¡¡es que en el pueblo se duerme genial!!.

Después un poco más de juego y de vuelta para Madrid.

Que bien nos lo pasamos, dentro de nada volveremos a celebrar mi cumpleaños con toda la familia y luego de excursión con la Asociación.

Queda inaugurada oficialmente la temporada "pueblil".

martes, 8 de mayo de 2012

Cuándo no hay siesta..

o hay siesta "tardía" el peque se pone insoportable.

Ya lo hemos comprobado en varias ocasiones. A este niño le cambias las rutinas y se descontrola.

Mucha gente piensa que soy una exagerada con esto de las rutinas, pero claro cuando a las tres de la madrugada el niño no quiere dormir te acuerdas de todos los santos del santoral y piensas "en este momento te llevaba yo al niño y hablábamos sobre si soy o no estricta con lo de las rutinas".

Por eso hay días en los que si el plan no me parece apropiado o estamos muy cansados no vamos, lo siento pero por ahora es así.

El día que lo hacemos somos conscientes de que luego nos comeremos Papá y yo una tarde/noche movidita.

Eso es lo que nos pasó el domingo día de la madre.

Quedamos a comer en un restaurante con mis suegros y cuñados a las 3 de la tarde (normalmente a esa hora el lleva dormido ya una hora u hora u media ).

El niño comió en casa y cuando salíamos ya estaba dormido en el sofá.

Primer berrinche porque le despertamos para peinarle y meterle en el coche. Segundo berrinche cuando llegamos al restaurante porque se había quedado dormido en el coche.

Durante la comida estaba como una moto (apenas unos minutos de sueño le alteran) corriendo de un lado para otro, hiper activo.

Al final ya un poco tontorrón por el sueño y con los ojos vidriosos.

Cuándo llegamos a casa eran casi las siete de la tarde. Tercer mosqueo porque se volvió a medio dormir en el coche.

En casa se quedó frito en el sofá y eso que intentamos que no lo hiciera, pero el cuerpo ya no le daba más de si.

Mega enfado al despertarle para bañarle. Luego no había quien le durmiera y nos dio una noche de aupa. Se durmió casi a las doce, a la una se despertó, a las tres, a las cuatro.. y a las ocho no había quien le levantara.

Por eso hay días en los que el descuadre de horarios no me merece la pena, a aparte de que el está más cansado y menos comunicativo y participativo.

Llegará el día que no necesite siestas, pero por ahora las necesita como el comer y sino las tiene se descuadra.

¿A los vuestros les pasa igual o son más flexibles en ese aspecto?

domingo, 8 de enero de 2012

De noches malas a noches horribles

Para ser totalmente realista el título del post tendría que ser "de noches malas a noches normales, pasando por noches horribles".

La noche del 4 y la del 5 de enero las podemos catalogar entre las peores noches de nuestras vidas.

El 4 de enero el peque se despertó sobre la una de la madrugada llorando, hiposo, aterrorizado y diciendo que no se quería volver a dormir.

No servía nada, ni los brazos de mamá, ni los de papá, ni mimos, besos, caricias, canciones, cuentos, luces, intentar dormir en su cama, intentarlo en la nuestra....

Estuvo dos horas llorando inconsolablemente. Nada de lo que hacíamos le calmaba.

Fue muy muy duro. Dos horas sin poder tranquilizar al peque, viéndole sufrir sin saber que hacer es para sacar de quicio al más pintado.

Finalmente y supongo que de puro agotamiento se quedó dormido encima de su padre y así tuvieron que pasar toda la noche.

No podía ponerlo en la cama a nuestro lado, tenía que estar encima de papá.

La noche del 5 no fue tan, tan mala, ... se despertó sobre las tres y dijo lo mismo, que no quería dormir... esta vez no hubo lloros, tan sólo me miraba con ojos tristes y me decía que dormir no.

Me pidió que me quedara con él, es su cama haciéndole mimos. Así estuve una hora, me dormía, estaba muerta, al final se vino conmigo a nuestra cama y nos quedamos los tres fritos.

Y desde ese día nada.

La conclusión a la que hemos llegado su padre y yo es que tenía miedo a los Reyes Magos. Era una especie de miedo, ansiedad y excitación por lo de los regalos, y por pensar que unos señores iban a entrar en casa por la noche.

Y eso que de día cuando los veía se ponía muy contento y les decía hola, les contaba lo que se había pedido... pero por la noche creo que se montó una película y le entró el pánico.

Ahora estamos otra vez en noches normales, con algún despertar para pedir agua pero nada que no conozcamos.

Eso sí desde que no hay chupete las horas de sueño se han reducido, tanto en la siesta como por la noche y conciliar el sueño le cuesta muchisimo más.

Todo sea por lucir una bonita sonrisa....(el que no se consuela es porque no quiere)

martes, 3 de enero de 2012

Malas noches

El pequeño vuelve a estar malito, hemos entrado en una espiral en la que parece que no conseguimos salir.

Antes de Noche Buena empezó con dolor de garganta y fiebre, le mandaron antibiótico y antitérmicos. El día antes de fin de año terminamos con el antibiótico.

El dia 31 empezó otra vez con fiebre.

El diagnóstico el mismo, tiene placas, el antibiótico (Amoxicilina) no le ha hecho nada, nos lo han cambiado por el Augmentine y diez días.

El caso es que desde el día 31 no estamos durmiendo practicamente nada. Las noches están siendo malisimas.

Es cierto que estas noches ha tenido bastante fiebre llegando a 39,5 ... pero es que ya no sabemos que hacer.

Entre las veces que le despertamos para tomarle la temperatura o darle el antibiótico o el antitérmico.. y la veces que se despierta él lloriqueando no dormimos más de una hora seguida.

He llegado a desesperarme tanto que he pensando en volver a comprar los chupetes, y no porque los haya pedido él, que ya ni se acuerda, sino porque con el chupete se calmaba antes y se relajaba más. (No voy a caer en la tentación no os preocupéis).

Ayer eran las 23:30 de la noche y no quería dormir, se ha despertado tropecientas veces, a las seis de la mañana cuando su padre se ha levantado para ir a trabajar me ha dicho que él ya no quería dormir más, he conseguido que volviera a dormir otro poco y esta tarde sólo ha dormido una horita de siesta.

Desde ayer no ha vuelto a tener fiebre, y está con una energía desmesurada... está raro como si estuviera "espídico", ¿será el antibiótico?.

Espero que esta noche podamos dormir todos un poco más porque su padre y yo lo necesitamos.

Y sobretodo deseo que la tarde del 5 esté del todo bien porque no quiero que su última fiesta navideña la pase con fiebre ¡que menudas navidades de apiretal estamos teniendo!

PD. Que poquito queda para Reyes, ¡¡que ganas!!

lunes, 19 de diciembre de 2011

Mi visión sobre el colecho

Si antes de ser madre me hubieran preguntado si colecharía, mi respuesta hubiera sido un rotundo NO.

Conociéndome incluso hubiera dicho que eso era un atraso, que hay que fomentar la independencia del niño, que es mejor que duerma en su cama, que durmiendo con los padres no le estamos ayudando…

¡Menos mal que una vez que te conviertes en madre las cosas las ves de forma diferente!.

Nosotros hemos colechado siempre que el peque nos lo ha pedido, que lo ha necesitado y sin crearnos ningún trauma ni a nosotros (sus padres) ni al pequeño.

Hemos tenido épocas en las que las pesadillas hacían que sobre las tres o cuatro de la mañana tuviéramos que ir a por el nene a su cama y traérnoslo a la nuestra, épocas de enfermedad (como cuando se hizo la fisura del codo) en la que dormía conmigo desde el primer momento, épocas en las que simplemente me necesitaba y cuando su padre se iba a trabajar se colaba en mi cama para hacernos mimitos un ratito…

Es cierto que mi pequeño salvo momentos puntuales, siempre ha dormido bien. En la actualidad se duerme solito en su cama, después de leerle unos cuentos y duerme del tirón toda la noche (unas diez u once horas).

Pero también tengo que admitir que cuando duerme con nosotros duerme plácidamente, se le nota en la respiración, en la carita de relajación total.

No es muy problemático a la hora de dormir con él, no pega patadas ni se mueve mucho, aunque no ha sido fácil acostumbrarse y las primeras veces, hasta que nos acoplamos, nos costó.

Ahora cada uno tiene su espacio delimitado, el peque entre papá y mamá, y siempre que él lo necesita tiene su hueco preparado.

Mucha gente no está de acuerdo con esta técnica, entre ellos muchos familiares, pero es nuestra decisión y por eso queremos que se nos respete.

¿Vosotros practicáis el colecho?, ¿Siempre, en ocasiones, nunca?

viernes, 18 de noviembre de 2011

La siesta del carnero

Este tipo de siesta la conocí por un compañero de trabajo, antes nunca había oído hablar de ella, o por lo menos llamarla así.


Se conoce por siesta del carnero aquella que se realiza antes de comer. Puede que en otras partes se la conozca por otro nombre o descripción.

Este tipo de siestas para mi hijo son “veneno”. En sus cortos 27 meses tan sólo se han producido unas cuatro siestas de este tipo y todas con idéntico resultado.

El domingo aprovechando lo poco que nos queda del bono Faunia nos fuimos a ver a los “amimales”.

Estuvimos dando vueltas por el parque con los abuelos viendo a los lémures, mariposas, cocodrilos, pingüinos….

Sobre la una y media decidimos irnos a casa, comer allí y echarnos la siesta.

Eric estaba agotado, no paró en ningún momento de subir y bajar rampas, correr, entrar y salir de los recintos… por lo que nada más sentarle en la silla del coche se quedo dormido (siesta del carnero).

Tan sólo fueron 15 minutos lo que tardamos en llegar a casa pero una vez allí se despertó la bestia.

Le dimos de comer e intentamos que se fuese a dormir (sus siestas de fin de semana duran entre 2 y 3 horas)… pero mi niño tenía otros planes.

Esa mini-siesta le había proporcionado toda la energía que necesitaba para jugar toda la tarde. Nosotros estábamos agotados y el con apenas 15 minutos había recargado pilas.

¿Cómo pueden hacer eso?, ¿qué clase de combustible utilizan?... yo me quedo dormida 15 minutos y me levanto cabreada, ¿qué siesta es esa?

Siempre que se ha dormido antes de comer, por poco que haya sido, el resultado ha sido el mismo… hiperactividad toda la tarde, imposibilidad de conciliar el sueño al llegar la noche, gruñidos y quejidos.

¿A los vuestros les pasa lo mismo?, nosotros lo tenemos claro ¡no dejarle dormir antes de comer!.

Si quieres sabes más sobre descanso infantil visita la web del Club de los pequeños soñadores de Ecus Kids.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Estivill haciendo de las suyas

Antes de empezar a contar la entrada de hoy decir que respeto todos los métodos, que cada madre, padre y familia saben lo mejor que funciona en su casa y cómo quieren y deben actuar.

Tengo amigos que utilizan Estivill o algo parecido a ese método y les funciona, y yo les respeto, al igual que espero que ellos respeten la forma que tengo yo de hacer las cosas.

Lo respeto pero no lo comparto, eso también quiero que quede claro. Bajo mi punto de vista, un bebé no sabe ser un tirano, un bebé que llora necesita a sus padres, no les está vacilando... a dormir se aprende, no se puede imponer ni forzar, es un proceso madurativo del cerebro y hay que tener paciencia.

¿Y a que viene todo esto? Pues a que el miércoles pasado tuvimos una reunión info/formativa con el pediatra de la guardería (que por cierto es la pediatra del privado de Eric, pero eso ya lo contaré otro dia).

Antes de entrar a la charla mi amiga y yo nos encontramos en la puerta con una mamá de una nena de un añito.

Nos comentó que no se quedaba a la charla porque habían pasado mala noche. Y estalló. Nos dijo que la gente le había dicho que la niña ya con un año debía dormir solita en su cuna y sin acunarla, ni acompañarla y que bajo tanta presión habían decidido probar con el método Estivill.

Nos contó que la noche había sido horrible, que la niña lloró como nunca en su vida y que acabó vomitando y que ellos llevaban todo el día con un sentimiento de culpa terrible y que solo querían abrazarla y mimarla.

Durante todo el rato me repetía "no digas nada", "nadie te ha dado vela en este entierro", ... la abuela de la criaturita estaba alli con ellos, se me acercó y me dijo "yo la digo que no pasa nada porque duerma en su habitación, que su hermano estuvo conmigo hasta fue más mayorcito y no pasó nada, pero no me hace caso"...

Mi amiga la preguntó "y cuando duerme con vosotros ¿que tal?", y la mamá nos dijo "del tirón, no nos enteramos que hay niña?.

Y ahí se acabó mi auto control, la dije "¿entonces donde esta el problema?, mi hijo tiene casi 27 meses, duerme en su cama, en su habitación. Se duerme solito después de contarle un cuento... PERO cuando está malito, se hizo la fisura del codo o tiene pesadillas, miedos o lo que sea y nos llama duerme con nosotros. NO es ni traumático para nosotros ni para él. Respetamos su ritmo del sueño y su necesidad de contacto con sus padres, el mismo te dice "no quero cama gande", o "con mamá y papá"".

Lo que me da rabia, mucha mucha rabia, es que una familia se vea en al necesidad de aplicar un método con el que no está totalmente convencida simplemente porque la sociedad le hace ver que su hija ya es "grande" (¡¡por favor que sólo tiene un añito!!) para dormir sola y que el colecho no está bien visto.

Me da penita...

martes, 30 de agosto de 2011

La hora de irse a dormir

La empresa Ecus Kids me ha dado la oportunidad de colaborar con ellos escribiendo mi experiencia sobre el descanso infantil.


Hace unos días os comentaba como influye el descanso y el sueño en la memoria y en el aprendizaje, hoy quiero analizar con todos vosotros la temida “hora de irse a la cama”.

Para el enano esa hora casi siempre es la misma, puede variar media hora arriba o abajo pero no se descontrola demasiado. En invierno ronda las nueve y media, en verano las diez y media u once.

La diferencia se debe básicamente al número de horas de luz, en invierno es menor y a las seis de la tarde ya es de noche, en verano son las nueve y aún hay mucha claridad.

También influye que en invierno tiene guardería y papá trabaja, en verano estamos de vacaciones…

Los fines de semana tampoco somos tan rígidos y depende de lo que hagamos, si estamos con los primos o con amigos, o nos hemos ido a cenar fuera, pero solemos darle más margen y acostarle un poquito más tarde.

No sé que pasará con el resto de niños pero en el mio eso de “si lo acuesto más tarde más tarde se levantará” no funciona al 100%.

Por norma suele dormir hasta las ocho, ocho y cuarto en invierno y en verano hasta las nueve, nueve y cuarto.

Si algún día lo acostamos más tarde como mucho aguanta en la cama hasta las díez, no más, luego, eso si, lo recupera con sus siestas.

Respecto a eso también hay diferencia, en verano son mucho más largas. En el pueblo hemos tenido siestas de cuatro horas, en invierno no solemos pasar de las dos horas.

Al final prácticamente duerme casi el mismo número de horas todo el año, alguna más en verano pero claro también la actividad es mayor en esta época del año.

¿Y el ritual para que se duerma?, pues hemos tenido de todo y ha ido variando según ha ido creciendo.

Al principio era en brazos y cantándole. Luego pasó a que sólo se dormía con su padre. Más tarde evolucionamos a que se dormía en su cama pero le tenías que cantar estando de pie.

También hemos tenido una época en la que se dormía colechando y luego le pasábamos a su habitación.

Ahora se duerme solo, con su perrito Pepe.

También para esto ha habido diferencia entre el sueño nocturno y las siestas. Las siestas desde siempre las ha dormido sin problemas solo, le dejábamos en la cuna o luego en su cama y se dormía. Era con el sueño nocturno en el que hemos tenido que ir amoldándonos a lo que no ha ido pidiendo en cada etapa.

¿Cuál es vuestro hora y ritual para ir a la cama?

miércoles, 3 de agosto de 2011

El sueño

Una de las cosas que más nos preocupa a los padres es el sueño de nuestros hijos. ¿Qué tal duerme?, es una de las preguntas que más frecuentemente escuchamos los padres recientes, en definitiva es algo que "nos quita el sueño".

Cuando estaba embarazada le dí mil vueltas a como sería la cuna, como sería el colchón, de muelles, de fibra de coco, latex... tenía mil y una dudas y al final acabé comprando el de fibra de coco porque era del que mejor hablaban las madres en diferentes blogs.

El sueño es necesario e imprescindible, no hace falta que venga yo a decirlo, tanto para adultos como para los niños, pero para los niños incluso es muchisimo más importante.

Sobre el sueño del bebé y del niño pequeño se han escrito ríos de tinta, innumerables estudios se han realizado y existen multitud de tablas que nos indican el número de horas "óptimo" que tendría que dormir cada niño dependiendo de su edad.

Un estudio publicado por la revista americana Sleep relaciona el número de horas de sueño con la capacidad de aprendizaje y el desarrollo de la comunicación verbal, la concentración, la memoria...

¿Y cuánto duerme Eric? pues mucho la verdad, desde que era bien pequeñito eso de dormir le gustaba muchisimo (a los padres también). Hacía una siesta por la mañana de hora y media, por la tarde otra de dos horas y por la noche desde las nueve hasta que lo llevábamos a la guarde dormido (yo trabajaba por aquel entonces).

Ahora duerme bien (salvo las pesadillas y "fiestas de guardar"), su siesta mañanera desapareció al año pero la de la tarde la ha mantenido y alargado, ahora se puede dormir tranquilamente casi tres horas. Por la noche ha retrasado su hora de acostarse a las diez o diez y media, pero estoy convencida que es por el calor y la luz, y se despierta a las ocho, ocho y media.

Y si creo que todas estas horas de sueño y relax son fundamentales para su aprendizaje, no es lo mismo jugar con  un niño descansado que con uno que esta agotado y refunfuñando por sueño (creo que todas alguna vez hemos vivido esto). Un buen descanso hacen que estén más dispuestos a aprender, más receptivos a toda  la información que viene del exterior. Con más energía, más ganas, más predisposición.

Pues nada a potenciar el sueño de nuestros pequeños, ¡que la siesta española es muy sana!

domingo, 31 de julio de 2011

Dormir

Las grandes diferencias entre dormir en Madrid y dormir en el Pueblo.


En Madrid por mucho que sea de noche hay luz, claridad por todos los lados. Las farolas, las luces de la propia ciudad hacen que la noche no sea del todo completa y se nota más si tienes que tener las persianas subidas por el calor.

En el pueblo, la noche es tan oscura como la “boca de un lobo”, el resplandor de las pocas farolas es mínimo y el cielo se ve cubierto de estrellas.

El ruido en Madrid es constante, por poco que sea siempre se oye al vecino, las sirenas de los coches de policía (cerca o lejos), los coches pasando por las carreteras, la gente paseando por las calles.

En el pueblo a partir de cierta hora lo máximo que puedes oir es ladrido de algún perro.

En Madrid el calor en verano es asfixiante, agotador. Es una de las cosas que peor llevo, dormir casi sin ropa, esperando una brisa que no llega o con el aire acondicionado sabiendo que al dia siguiente te dolerá la garganta.

En mi pueblo tenemos un micro clima. Durante el día podemos estar tranquilamente a 35 grados y llegar la noche y necesitar ponerte una chaqueta gordita o forro polar. Aquí el enano a dia 30 de julio duerme con pijama de manga larga, dentro de su saco de invierno y tapado con mantita. ¿Alucinante verdad?.

Pues estas son en resumidas cuentas las diferencias más notables entre dormir en el pueblo y dormir en Madrid y eso hace que mi gordito duerma aquí plácidamente, no se despierte en once horas durante la noche y sus siestas duren más de tres horas.

¡Me encanta el pueblo!.

PD. ¿Diré lo mismo dentro de un mes?

viernes, 24 de junio de 2011

Cogiendo el sueño

Ayer tuvimos un día intenso, estuvimos comiendo con la familia de mi marido, los yayos (bisabuelos de Eric), abuelos, tias-abuelas, tios y tias...

El enano disfrutó mucho y es que le encanta que le quieran y jueguen con él.

Anoche tumbados en la cama juntos me empezó a decir, "hoy el yayito, la yayita", y yo le decía, "si cariño hemos visto al yayo y a la yaya", "y a Oscar, "enny", "chamu", "Bea"...", "si mi vida a los tios y a los abuelos"....

Me decía con  su lengua de trapo que sus tios le habían hecho cosquillas y que había hormigas en el jardín del abuelo... y de pronto me dice

"¿y Sara?... ¡¡¡ay mi picha floja que ni en día de fiesta se olvida de su Sara!!!, le dije "durmiendo con su mamá y su papá en su casita"...

Le encanta contarme cosas antes de dormir y que yo le hable y le cante canciones....

"tu mi mamá" me suelta, "si cariño yo soy tu mamá", "pos te tero mucho".... "y yo a ti mi vida"...

Y asi nos dormimos mamá, el enano+Pepe y el recuerdo de Sara...

martes, 24 de mayo de 2011

Pesadillas

El enano lleva una temporada con pesadillas y terrores nocturnos (que aunque se parezcan no son lo mismo).

Unos días antes de irnos a Córdoba se despertó a las siete de la mañana chillando, con sudores frios, muerto de miedo... el único consuelo dormir sobre mi (como un koala). Nada de a mi lado, ni cerca de mi, tenía que ser pegado entero sobre mi, temblaba de miedo el pobre..., al dia siguiente se repitió la misma historia pero a las cinco de la mañana.

Pensaba que al llegar a Córdoba la cosa iría a peor, domiría en cuna que no le gusta nada, en un sitio extraño, con horarios trastocados... pero pasó lo contrario. Las dos noches que estuvimos allí durmió del tirón y sin ninguna pesadilla (tal vez el agotamiento que tenía le hacía tener un sueño más profundo).

Pero ayer la cosa volvió a torcerse, a la una de la mañana  gritos, chillidos, llantos... cuesta mucho tranquilizarle porque está como dormido, dentro del propio sueño y hasta que logras calmarle pasa un rato que se hace muy largo.

Al final acabó metido en nuestra cama durmiendo entre papá y mamá apoderándose de todo el espacio.

Varias personas opinaron el fin de semana que si seguimos con este comportamiento no lograré sacarle de nuestra cama hasta que se vaya a la universidad (otra perla más), pero a mi ni frio ni calor.... no voy a dejarle llorar muerto de miedo en mitad de la noche, si se consuela en mis brazos o en los de su padre ¿porque tengo que dejar que lo pase mal?.

Se que es una etapa más, que forma parte del proceso de maduración del cerebro, que ya son conscientes de los sueños, o mejor dicho de que sueñan. Como en otras etapas dificiles que hemos pasado solo podemos tomárnosla con mucha paciencia, humor y amor...

Que tengáis dulces sueños....

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