Tras pensarlo mucho y dar muchas vueltas al final he apuntado a Eric a dos actividades extraescolares.
Una es inglés (que ya os lo comentaré otro día) y otra es el baloncesto.
Tanto en mi casa como en la de mi marido el baloncesto ha jugado un papel muy importante, todos mis hermanos han jugado en equipos, mi marido y sus hermanos también y yo estuve en el equipo de la universidad.
El deporte me parece una de las actividades fundamentales para el desarrollo de la persona, el deporte es salud y muchas cosas más.
Da igual si el niño va a natación, karate, fútbol o baloncesto.. lo importante es tener actividad física.
En nuestro caso queríamos que fuese un deporte de equipo porque se desarrollan muchisimos aspectos que me parecen muy importantes, el trabajo en equipo, la cooperación, camaradería, coordinación...
Por supuesto que con tres años no va a jugar al baloncesto, ni siquiera botará una pelota... lo que hacen son juegos de psicomotricidad y juegos en valores (trabajar juntos para conseguir un fin, cooperación, coordinación...).
Tiene muchas cosas buenas pero lo que más nos gusta es que va con sus dos grandes amigos los Twins (hijos de una de mis compañeras del equipo de baloncesto de la universidad), que le cuidan como nadie (son un año mayores que él) y que las mamás podemos ver (desde la grada) todo el entrenamiento.
Sobra decir que Eric siempre ha tenido la última palabra en esto y que la sigue teniendo, si le veo muy cansado, si deja de gustarle, si no se lo pasa bien dejaremos la actividad, sin montar ningún drama por ello.
Pero por ahora va feliz y sobrado de energías (últimamente tiene un hambre canina), le gusta porque según él "jugamos a muchas cosas distintas" y porque "estoy con los Twins".
Así es que me paso la semana corre que te corre de un lado para otro, pero verle tan feliz y tan contento lo paga con creces.
