Seguimos con las actividades matemáticas, en esta ocasión con la caja táctil.
Es una actividad sumamente sencilla y muy divertida.
Necesitamos una caja con un agujero en el que quepa la mano y varios pares de objetos iguales (es decir dos coches, dos pelotas, dos muñecos, palito, pintura, pieza de lego...).
Uno de los elementos de cada pareja se introduce en la caja y los otros se dejan fuera. (Un coche dentro, otro fuera).
La primera actividad es que el niño elija el primer objeto de fuera de la caja, lo toque, lo observe y meta la mano en la caja y consiga encontrar "la pareja" de dicho objeto.
De esta forma ejercitamos los sentidos visual y táctil y los perfeccionamos.
Los niños toman conciencia de las percepciones visuales y táctiles.
Realizan una asociación de pares o parejas y elaboran una representación mental a partir de las percepciones visual y táctil.
El niño al realizar esta actividad lo que hace es una representación mental de la situación.
Esta actividad podemos ir modificándola y complicándola según vayamos viendo que el niño lo pide.
- Podemos meter todas las piezas dentro de la caja e ir buscando las parejas por turnos.
Uno mete la mano en la caja y saca un objeto, el otro debe meter la mano y sacar la pareja que le corresponde. Gana quien más parejas correctas haya conseguido.
- Al principio se recomienda que los objetos sean lo más distintos posibles para facilitar el encontrar las parejas, pero luego podemos ir añadiendo dificultad metiendo objetos muy parecidos visual o táctilmente.
(pelotas de distinto tamaño, piezas de lego que se diferencian solo por el tamaño, pinturas o rotuladores más gruesos o más pequeños).
- Otra opción es meter muchas unidades del mismo objeto (cinco coches, cuatro piezas de lego, seis rotuladores).
El juego consistiría en encontrar todas las unidades del mismo conjunto y contar cuantas tienen.
Aprendemos el concepto de conjunto y fortalecemos el conteo.
- Una opción más complicada es meter en la caja pares de objetos que se complementan, como un tornillo y su tuerca, un lápiz y un borrador, tenedor y cuchara...
Aquí el trabajo de representación mental es más complicado porque tiene que tener muy claro que objeto complementa y como será su forma.
Podemos ayudar las primeras veces con dibujos o fotos de los "objetos complementados".
Seguro que se os ocurren muchas más ideas.