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miércoles, 12 de noviembre de 2014

Hace un año que

Hace un año que fui a la famosísima eco de las 20 semanas y me diagnosticaron placenta baja marginal y niña de nalgas.

Recuerdo que por trabajo mi marido no pudo acompañarme y tuve que ir sola. Cuando oí a la ginecóloga contarme lo que había visto me entro un miedo terrible, había riesgo y tenía que cambiar mi forma de vida, tal y como estaba la placenta y como venía la niña lo lógico es que empezase a tener pequeñas hemorragias y que si todo seguía igual podía sufrir un parto prematuro y en el peor de los casos un aborto. Me recomendaron reposo relativo, nada de esfuerzos...

Recuerdo llorar como una magdalena esta noche con mi marido y tener mucho miedo. Decidimos no contar nada a la familia y si lo hacíamos sería aligerando la noticia lo máximo posible, ya estábamos nosotros muy asustados como para asustar a más gente y recuerdo que tarde más de un mes en contarlo en el blog, me costó digerir la noticia y asimilarla.

Hoy veo a mi pequeña reír a carcajadas, mirarme con esos inmensos ojazos que tiene y pienso en la grandísima suerte que tuve. No fue un embarazo fácil, tampoco malo malísimo eso es cierto, pero tuve complicaciones desde el minuto uno hasta el parto, pero pese a los nueve meses horribles todo mereció la pena.

¿Por qué recuerdo hoy esto? porque la vida hay que mirarla con perspectiva, así nos daremos cuenta que momentos malos nos han derivado en grandes cosas o que decisiones difíciles nos llevaron por caminos que ahora mismo disfrutamos al máximo.

Hoy recuerdo aquellos meses angustiosos y el paso de los días lento, hoy veo a mi hija dormir plácidamente en mis brazos y digo ¡¡mereció la pena!!.

jueves, 20 de febrero de 2014

Mi embarazo es como ir en una montaña rusa

Este embarazo es como estar subida en una montaña rusa, hemos tenido noticias buenas y otras malas, hemos pasado momentos difíciles y otros de una alegría inmensa y os mentiría si no os dijera que estoy deseando que se acabe ya, mi corazón no puede con tantas emociones.

Ayer tuve mis primeros monitores, en la semana 33, muy adelantados por lo de mi placenta baja y niña en posición podálica, pero contra todo pronóstico (y alucinando a los ginecólos y a hasta a su propia madre) la niña ha cambiado de postura y la placenta se ha movido.

Lo de que la niña cambiase de postura era probable pero lo que nos se explican los ginecólogos es que la placenta estando ya tan avanzada se moviera.

Ha sido una alegría inmensa, estamos muy contentos porque eso significa que el reposo al que me tenían sometida se ha acabado, que la cesárea ya no es necesaria y que el riesgo ya no existe.

Pero como este embarazo está siendo tan "movido" no podía haber una noticia buena sin otra menos "buena" y es que la niña pesa nada más y nada menos que 2700 kg, está por encima del percentil 97 en un bebe de 33 semanas, vamos que es como una pequeña vaquita, por lo que aunque me he pasado el embarazo haciéndome pruebas de glucosa y ya he pasado por la famosa curva larga y todas han dado negativo me la van a volver a repetir.

El viernes me toca volver al hospital a repetirme la curva larga y pasarme allí más de 3 horas tomando un líquido asqueroso y pinchándome cada hora.

No sé si dará positivo o negativo, si tendré o no diabetes gestacional pero lo que quiero es que pasen las semanas rápidas y esto se acabe ya.


Por ahora me quedaré con las noticias buenas e iremos viendo que pasa con lo del azúcar... no descarto que haya más sorpresas.

jueves, 23 de enero de 2014

Medicos, pruebas y más

Esta semana la he tenido, y sigo teniéndola, muy completa con varias citas de médicos, matronas y ecografistas...

Me dieron los resultados de la horrible curva larga de la glucosa y ¡¡no tengo azúcar!! me he quitado un gran peso de encima porque ya me veía pinchándome insulina los meses que me quedan de embarazo.

De tensión, peso y demás estoy muy bien y la pequeñaja ya pesa un kilo y medio, dentro de los valores normales... pero....

Mi placenta sigue baja marginal, tapando un "poco" el canal del parto y la niña viene de nalgas, ¿y eso que significa?, pues que ya estoy en una etapa del embarazo (casi 30 semanas) que por el peso y presión puedo sufrir en cualquier momento una hemorragia debido a la posición de la placenta.

Recomendaciones: bajar el ritmo del trabajo (aquí veo la inmensa suerte de ser autónoma y trabajar desde casa), no coger peso, no hacer esfuerzos, no conducir sola, nada de relaciones sexuales, nada de gimnasia (ni pre parto ni yoga ni nada de nada), como mucho paseos cortos y descansar mucho.

La prioridad según mi ginecóloga es ahora mismo que la niña vaya sumando días y semanas dentro de mí y después veremos cuando me harían cesárea, porque este es la segunda "mala" noticia, que debido a estas dos causas mi parto tiene que ser programado entre la semana 35 y 38 (ya veríamos si se puede aguantar más) y por cesárea para evitar el riesgo de una hemorragia por mi parte.


¿Asustada?, pues mucho porque no he vivido una cesárea, y no sé lo que me espera, porque salvo descansar no puedo hacer mucho más y porque por nada del mundo quiero que se adelante el parto... así es que me toca bajar el ritmo y estar tranquilita y sumar días y más días.

¡Las dos somos unas luchadoras y lo vamos a conseguir!

jueves, 19 de diciembre de 2013

Placenta baja

Hace más de un mes que me diagnosticaron placenta baja, al principio no quería contárselo a mucha gente ni ponerme a dar explicaciones ni mucho menos decirlo públicamente en el blog porque como dice mi amiga Meli "hay muchas gente que se va a alegrar y te expones demasiado".

Finalmente y con el paso de casi 5 semanas de aquello me dispongo a contarlo no sin tener un nudo en la garganta.

La "noticia" me la dieron en la famosa eco de las 20 semanas, que a mí me la hicieron con 19, el caso es que la ginecóloga me dijo que la placenta estaba baja en fase II, marginal para ser más exactos.



¿Y eso qué es?, ¿o qué puede pasar?, antes de seguir tanto la ginecóloga del hospital como la del privado me dijeron que todavía era muy pronto, que con la subida del útero y el cambio de postura del bebé la placenta seguramente se movería y que no teníamos que preocuparnos con antelación.

Con una placenta baja se tiene riesgo de sufrir hemorragias por lo que es necesario estar en reposo, relativo o absoluto dependiendo de la gravedad o del grado de la placenta, y la mayoría acaba en cesárea.

Las precauciones que me han recomendando pero sin obsesionarme hasta ver cómo va evolucionando es tener reposo relativo, nada de coger peso, nada de hacer muchos esfuerzos, caminatas kilométricas, no mantener relaciones sexuales... un poco como cuando me diagnosticaron el hematoma.

Mi preocupación no radica ya en que pueda sufrir una hemorragia (que me daría un sincope) y/o mantener reposo, es acabar en cesárea, ¿y por qué?, pues simplemente porque no me pueden poner epidural por una escoliosis en la columna, por eso mi parto con Eric fue natural, y si tuviera que tener una cesárea seguramente me tendrían que dormir entera.

El caso es que son más preocupaciones a un embarazo que no es que sea malo, porque los hay mucho peores y tampoco sería justo quejarse, pero que está teniendo muchas complicaciones.

Mi meta más inmediata, esperar a las 28 semanas, ver cómo va evolucionando la placenta e ir planteándonos soluciones según se nos presenten los problemas.


Y hasta aquí os puedo contar, solo nos queda esperar.

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