Me encanta jugar con Eric, siempre me ha gustado jugar con mis sobrinos y desde que tengo al peque jugar se ha convertido en algo imprescindible en mi vida.
Jugamos juntos a muchas cosas (puzzles, gusanos de cuentas, hacer parejas, memo-loto, la granja, animales...), aunque también le doy su propio tiempo y espacio para que juegue solo y fomente su imaginación.
El otro día jugamos a los indios.
Nos pusimos nuestras cintas de plumas (las que hicimos hace algunos meses), cogimos el hacha, el arco y las flechas (todo de los chinos).
Nos pintamos la cara (es la parte que más le gusta al peque).
Construimos nuestra propia tienda con sillas y una tela.
Cogimos un ovillo de lana para apresar a los intrusos.
E hicimos cánticos alrededor del tipi indio.
Nos escondimos y cuando Papá llegó de compra la fruta le atacamos, salimos disparados hacia él y le apresamos enrollándolo con la lana.
Eric se reía a carcajadas, disfrutó muchisimo de este rato jugando con nosotros.
A mi me encantaba jugar a los indios, lo hacia en el pueblo, donde construir el tipi era una actividad que te llevaba día o día y medio.. y luego tenías que seguir las huellas de los guerreros enemigos (todos queríamos ser indios y teníamos dos tribus).
Así es que este año en verano me he propuesto que será una de las cosas que haremos, construiremos nuestros propios arcos y flechas, haremos el tipi y buscaremos huellas de animales...
Muchas veces nos olvidamos lo importante que es jugar y lo mucho que disfrutan nuestros hijos con nosotros, nos les quitemos ese placer, jugar con ellos, llegará un día que no querrán y lo echaremos de menos.