Hay manchas que son complicadísimas de eliminar, da igual que las
eches los polvos blancos esos con oxígeno activo, que les enchufes un buen
chorro de quita-grasas de la cocina o que las tengas a remojo tres días... hay
manchas que son "inamobibles"
Cuando los peques son más mayorcitos las
manchas suelen ser de comida como el tomate, ya sabemos que no paran ni
mientras comen, o de hierba y de barro, sobre todo en los codos y en las
rodillas. Esas manchas, aunque son difíciles se pueden eliminar más o menos
bien, pero ¿qué pasa con las manchas de papillas o de purés?, esas, para mí,
son las peores.
En mi casa usamos para estos casos un
remedio infalible, el jabón
casero del pueblo, ese que está hecho con sosa y aceite usado, que no es
tan "cuqui" y huele "tan bien" como los detergentes de los
anuncios pero que elimina hasta las manchas más rebeldes.
Cuando Eric era pequeño en casa siempre
había un trozo que mi madre me iba reponiendo según se me iba gastando, según
se fue haciendo mayor el peque deje de usarlo porque no lo necesitaba y ahora
con Irene siendo bebé he vuelto a pedir mi ración "de jabón casero".
Ayer una mamá del cole me decía "es
que es lo mejor para las manchas de los bebés" y es cierto, para mí no hay
mejor remedio. Lo que hago es frotar un poquito la mancha con agua y este jabón y después a la lavadora con el programa normal que useís y el detergente habitual y la mancha desaparece.
¿Vosotras usáis jabón casero?
PD. No se la receta ni se hacerlo, aunque si que he visto como se hace.
