Una de las cosas "malas" con las que el peque vuelve del
pueblo son las palabrotas.
Allí es muy habitual escuchar este tipo de
palabras, los adultos e incluso los niños tienen la boca muy muy suelta y el
peque lo pilla todo y se pasa el día con el "taco" en la boca.
No me gustan las palabrotas, reconozco que
en ocasiones yo también las digo pero no me gusta que Eric las aprenda ni mucho
menos que las vaya soltado por ahí, la sensación de escuchar a un niño pequeño
diciendo tacos me pone los nervios de punta, y me gusta mucho menos que los
adultos se las rían, ¿como pretenden que los niños aprendan que es algo
negativo si les hace gracia cuando lo dicen?
¿Y qué suele decir?, pues no baja de
"me cago en Dios/en to'/en la Virgen", "joder" o
"puto"... una pena...
Le hemos explicado que son palabras feas, que no se deben
decir y que hacen daño. La verdad es que el cambio desde que en casa, es
espectacular, se le puede haber soltado un "joder" puntual pero nada
más.
Cómo influye el entorno, ¿verdad?... estar
en la plaza del pueblo mientras el abuelo y su tío juegan a las cartas y
escuchar los tacos y decirlos era “todo uno", jugar con los niños mayores
del pueblo y venir soltando tacos era el pan nuestro de cada día... ahora que
se junta con niños de su edad, que nos escucha a su padre y a mi no decirlos se
han reducido "casi" completamente.
Lo que no consigo quitarle es la manía del
"caca, pis, culo, tetas, pedo"... palabras algunas de ellas
"escatológicas" y que le hacen muchísima gracia.
¿Los vuestros han dicho o dicen palabrotas?
