Hoy hace cinco años que viniste al mundo, cinco años en los que me
has enseñado lo que es el verdadero amor ¡te quiero tanto mi pequeño!
Siempre estas con una sonrisa en los
labios, con mil preguntas que se agolpan en tu cabeza. Tienes un ansia inmensa
por aprender y conocer ¡ojala nunca la pierdas!, siempre vas con tus mapas o
tus libros bajo el brazo deseoso de que te expliquemos cómo funciona el mundo.
Eres mi científico loco.
Contigo he aprendido que la vida es para
vivirla, que los momentos que merecen la pena están en los saltos en los
charcos, en las partidas de dominó, en las cosquillas de los domingos por la
mañana, en los cientos de besos de buenas noches o en las caricias mientras
descansamos viendo la tele....
Me has enseñado que eres un grandísimo
hermano mayor, que quieres con locura a tu hermana, la cuidas con sumo cariño,
la cantas, la cuentas cuentos, la miras con devoción y ternura y te pones
triste si la oyes lloras. No has sentido celos, al contrario, me has demostrado
que el corazón es muy grande y que el amor se multiplica no se divide.
Estos últimos meses has crecido mucho, has
madurado sin apenas darme cuenta y te miro y no sé donde se ha metido mi pequeño,
¿por qué has crecido tan deprisa?
Este será tu último año de infantil y me
entran escalofríos solo de pensarlo, ¡te estás haciendo tan mayor!, me fascina
verte crecer ¡nos queda tanto por vivir!
Te quiero Eric, eres junto a tu hermana,
lo más maravilloso que me ha pasado en la vida.
Te queremos mucho pequeño.
Papá, Mamá e Irene.