En la nueva guardería los peques tienen que llevar uniforme.
Es un chandal azul y naranja (se les ve bien desde lejos) con el logo de la guardería y por detrás bordado el nombre de la escuela. Es unisex, igual para niño que para niña.
Deberían haber empezado a llevarlo desde octubre pero por problemas con el proveedor no han llegado hasta la semana pasada.
El lunes empezaron a repartir los chandals y viendo que Eric está muy alto le dieron una talla grande. Al llegar a casa y probárselo vimos que le quedaba enorme, las rodilleras por los tobillos con eso os digo todo, la chaqueta le quedaba algo mejor pero también se notaba que era demasiado grande para él.
Al día siguiente me tocó volver a cambiar todo el uniforme por una talla más pequeña.
Finalmente, después de cambios y planchados de etiquetas con su nombre el jueves empezó a llevar su uniforme.
Nada más ponérselo me dijo que no, que él no llevaba eso " a mi me gusta mi camiseta de queques, no eta" (su camisetas son de Elmo, Triki, Spiderman... no azules o naranjas lisas).
Me costó mucho rato convencerle, y la frase "pero si vas a ir igual que los amiguitos" no le gustó nada, nada.. que el no quería ir igual, que el "istinto (distinto)".
Ya se ha convencido y se lo pone la mar de contento pero los cambios de vestuario nunca le han gustado.
¿Y que opino del uniforme?, que es cómodo, no tengo que pensar en combinaciones de ropa (camiseta, pantalón, sudadera).
Yo nunca he llevado uniforme y creo que en muchas ocasiones lo hubiera preferido, mi marido por el contrario lo ha llevado hasta el instituto.
Pero hay una cosa que Eric me dejó patente en su pequeño mini discurso, la importancia de la individualidad, del gusto personal, del sentirse único y diferente... por eso voy a coserle a sus camisetas muñecos (Coco, Triki, Epi y Blas).
Seguimos las normas pero con un toque personal.
