El viernes en una librería muy chula con cientos de cosas vimos estos palos de polo de colores, pensé en comprarlos pero eran demasiado caros.
Tuvimos suerte porque justo al día siguiente en unos chinos grandotes que solemos frecuentar nos encontramos los mismo palos de polo de colores pero tres veces más baratos, así es que esta vez no lo dudamos y nos los llevamos.
Todavía no tengo muy claro que vamos hacer con ellos, pero por lo pronto en la cena del sábado improvisamos una actividad.
Con todos los palos revueltos tenía que ir colocándolos en el cuenco del color correspondiente. Tuvimos suerte, los colores son los mismos que los cuencos de plástico del Ikea, excepto el morado que tuvimos que poner un vaso.
Es un actividad fácil, Eric tiene muy superado lo de clasificar colores pero al ser un material nuevo le gustó mucho hacerlo.
Después estuvo contando cuantos palotes de cada color había (en todos hay nueve), pero para él era "imprescindible" contarlos.
Iré pensando que hacer con los palos de colores y ya os contaré que otro uso le damos.
