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martes, 1 de febrero de 2011

Colmillos y más colmillos

Quién diga que la salida de los colmillos (o dientes) no duele que se venga por mi casa un ratito y vea lo mal que lo está pasando Eric.

Desde el domingo no para de babear, parece un San Bernardo. Tiene la boca inflamada, a parte de roja, pero no sólo la encía, sino que si le miras detenidamente le ves los carrillitos hinchados. Esto ha provocado que se le inflamen los oídos y el dolor ya es mortal.

Se mete cualquier cosa que encuentra en la boca y se la restrega por toda la encía para posteriormente encajarla en el hueco donde saldrá (espero que muy pronto) el maldito colmillo y darse golpecitos.

Va detrás de mi diciendo "pupa" y tocándose la boca, me da una pena....

Le calma mucho beber agua (el líquido al estar frío le "anestesia" la zona) y ve las estrellas cuando le doy el puré. Aún así sigue comiendo, ¡muy malo tiene que estar para perdonar una comida!.

Ayer le llevé al pediatra, me dijo que le diera junifen o apiretal cada ocho o doce horas porque (me reconoció) que el dolor debía de ser considerable según tenía la boca, a parte de los oídos que es otro cantar.

Se lo dí antes de acostarse y ha dormido el pobre de un tirón.

¿Cuándo le salieron los colmillos a vuestros niños?... más que nada para ir haciéndome una idea de lo que me queda.

martes, 28 de diciembre de 2010

Colmillos

El enano fue un poco tardío para los dientes, el primero no le salió hasta casi los nueve meses, recuerdo ese sábado como un día horrible, estuvo lloriqueando todo el rato, babeando en exceso, mordía todo lo que pillaba hasta que por fin el diente rompió la encía y supuso una liberación tanto para él como para nosotros.
Desde ese día y como si se hubieran puesto de acuerdo cada semana le salía un nuevo diente y al llegar a cumplir el año ya tenía ocho dientes y cuatro muelas.

Después vinieron unos tres mesecitos de descanso pero... a partir del puente de noviembre estamos desquiciados con los colmillos.

Se le veía la poca encía que le quedaba entre diente y diente inflamada, rojita, y ahora muy tirante y blanquecina con ganas de aparecer el canino. Ayer estaba loco de ¿picor, dolor, molestias?, mordía las esquinas de las paredes y los picos de los muebles, pero el maldito colmillo no acaba de aparecer. Cuándo se pone así le damos apiretal para que le calme un poco porque es verdad que lo pasa muy mal.

No si va a tener razón mi madre con eso de "hasta que no hay colmillo no hay chiquillo".

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