Llevo dos semanas que apenas puedo pegar ojo y es porque mi marido se ha cogido un mega catarro con tos impresionante. La tos es esa tan molesta que parece que silba todo el pecho y por la noche no para de toser, ni la medicacíón ni la cebolla han surtido efecto.
Lo malo es que como era previsible Eric lo ha pillado y llevamos desde el sábado pachuchos. En principio y tras verle la pediatra solo es catarro, no tiene nada en oído, ni en garganta ni en bronquios, solo esa tos y unos flemas horribles.
La tos hace que duerma fatal y que le de ganas de vomitar, por lo que aunque come bien el pobre al rato acaba vomitando.
Solo quiere brazos y mimos y por la noche en la dos únicas posturas en las que no tose es con su padre en el sofá en brazos o encima de mi en la cama.
Y asi llevamos varias noches durmiendo malamente, porque del sofá va a su cama, cuando se despierta viene a la nuestra, de la nuestra otra vez a la suya, de ahi al sofá... vamos como el anuncio de Ikea.
Lo bueno de todo esto es que como ya nos entiende y sabe expresarse (más o menos) le dices ¿quieres dormir con papá y con mamá?" y te dice "si co mamá", o te suelta "no, mi cama", o te dice "pipa (pupa) ahí" y te señala la garganta.
Da gusto poder entenderle y no estar adivinando que es lo que quiere o que es lo que le pasa.
Estoy agotada, despertarse como mínimo treinta veces en una sola noche no es saludable y lo peor es que me quedan al menos un par de noches así.
