Tenemos una que es de hacer puzles, otra de memoria, otra del cuento de Caperucita Roja y otra en la que tienes que conseguir que nazcan los pollitos de los huevos.
En diciembre conocí los Mini Games de la misma marca y no dudé en comprar uno. ¿Y qué son? Son como los pasatiempos de los adultos pero para niños.
La semana pasada fui a la Fnac y vi que también los tenían y compré este otro.
En esta ocasión lo que hay que hacer es
buscar el objeto que sobra, el que no está en el dibujo grande. Es mucho más fácil
que el anterior y en dos días se lo ha terminado. Le ha gustado mucho más este segundo que el primero.
Lo bueno de este tipo de juegos es que son
fantásticos para llevarlos a cualquier sitio, incluso a una cita con el médico,
vienen muy bien preparados con un lápiz dentro aunque yo echo de menos que el
lápiz lleve un borra por si te equivocas.
Cuestan entre 6 y 8 euros dependiendo
donde los compres y me parecen un opción muy divertida para los peques en lugar
de estar todo el día enganchados al móvil o a la tablet.
A parte de ser muy divertidos son muy
buenos para fomentar la concentración y la memoria de los peques o el trazado
en el caso de los mini games de los laberintos o el de unir puntos.
Qué pero le pondría, el que una vez que
los has hecho ya no te sirven porque están pintados, son por así decirlo de un
solo uso a no ser que te pongas a borrar todo lo pintado y aún así pienso que
se notaría bastante.
Aún con las pegas que les he podido
encontrar es un producto que os lo recomiendo sobre todo para viajes o visitas
a familiares que no tengan juguetes.
¿Los conocíais?



