lunes, 28 de septiembre de 2015

Una torta de impresión

Ayer en un microsegundo pase miedo y luego mucho dolor y es que ayer me pegué una torta alucinante.

Salía con Irene en brazos de casa de mis suegros y caminaba hacía el coche cuando metí un pie en una baldosa rota, la calle tiene un poco de pendiente en ese punto y tuve que reaccionar rápidamente.

Es impresionante como el cuerpo es capaz de actuar y de pensar en décimas de segundo antes de verte en el suelo, mi principal pensamiento fue proteger a mi niña, daba igual el daño que yo pudiera hacerme lo que no quería era que a ella le pasara nada, así es que lo primero fue agarrarla fuerte y luego frenar al máximo la caída para que no fuera tan rápida ni tan fuerte. Mi instinto me hizo empotrarme primero con la farola, para hacer la caída más lenta, con el consiguiente golpe en la cara con la farola y después giré mi cuerpo (como un auténtico ninja) y caí de espaldas protegiendo con los brazos a Irene.

Ella salió completamente ilesa, el brazo un poco colorado de agarrarla fuerte pero nada más, Yo, en cambo, quedé hecha polvo el impacto contra la farola fue brutal, mi cara es testigo de ello pero el del suelo fue peor.

Tengo un lado de la cara hinchado por la zona del labio y una pequeña herida, rasguños en los antebrazos y en el codo, magulladuras por todos lados y un fuerte dolor en el costado y en la espalda.

Para lo que me pudo haber pasado no fue nada, cogí mucha inercia en la caída y fue muy fuerte, pero una no está acostumbrada a ir besando el suelo y duele mucho.

Si no hubiera llevado a Irene la situación hubiera sido muy cómica pero solo de pensar que podía haberse dado con el suelo en la cabeza o haberse hecho una brecha me puso los pelos como escarpias.

Lo que me queda muy claro es que da igual el instinto del propio cuerpo a protegerse, si una madre lleva a su hijo el instinto de protección a su cría es mucho más fuerte que el propio.


Me dolerá el cuerpo unos días pero ya tenemos anécdota para toda la vida.

PD. Lo mejor mi madre que cuando le he contado esta mañana el golpe me ha regañado por caerme.

4 comentarios:

  1. Ayyy, si es que somos unas leonas!!!
    Me alegra que dentro de lo que cabe, la cosa no fuera más seria y tu madre, pues eso, es una madre y como tú ya eres aldulta... " Para qué te caes" ??? ;)

    Un besote

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  2. Ay, qué pobre!! Recupérate pronto, querida!!

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  3. Las madres son lo más ¿no va y te regaña?
    Ponte buena pronto guapa.

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  4. Me alegro que haya quedado en un susto y que no haya ido a mayores, de todas formas, que sepas que si la caída ha sido por una baldosa rota puedes poner una denuncia ante el Ayuntamiento para que te abonen los gastos médicos, días de baja y una indemnización. Además, así los fuerzas a que lo arreglen y ya no pueda caerse nadie más.
    Increible los reflejos que tenemos las madres para proteger a nuestros niños aunque nosotras salgamos perjudicadas. Ánimo y recupérate pronto

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