lunes, 26 de septiembre de 2011

Uña encarnada

A raíz de mi embarazo y mi post-parto empecé a tener molestias en la uña del dedo gordo del pie.

Como en ese primer/segundo mes solo tienes cabeza para el bebé pasé mucho del dolor y no me molesté en averiguar lo que me ocurría.

Siguió pasando el tiempo y vi que tenía una uña encarnada, el trabajo, la dejadez, las pocas ganas, la esperanza de que se curara solo hicieron que llevara año y medio con aquello sin ponerle remedio,

Como el dolor cada vez se fue haciendo más fuerte y tenía tiempo (estoy en paro) decidí allá por mayo ir al podólogo.

Me curó la uña (sentí un descanso inmenso), me dijo que teníamos que reeducarla, que había tardado mucho en ir y que debía volver al menos una vez al mes.

Seguí puntualmente las citas hasta agosto, momento en el que mi podóloga me dijo que la situación no mejoraba, que podía estar así eternamente,  visitándola una o dos veces al mes u operarme y se acabó el problema.

No me lo pensé dije que me operaba (es cirugía menor) y me dio cita para primeros de septiembre, genial porque mi marido estaba de vacaciones y así todo sería más fácil.

Nuestra mala suerte hizo que el enano se hiciera la fisura en el codo y tuvimos que retasar la operación al jueves pasado.

En sí la operación es una tontería, pero mi cuerpo no acepta la anestesia y un proceso que normalmente dura veinte minutos conmigo duró hora y media y dos veces y media más pinchazos que en una cualquier otra persona.

Después de que la anestesia hiciera efecto, un corte, sacar la uña clavada, limpiar todo bien y para casita.

Lo peor el post-operatorio, estar en casa con la pierna en alto dos días por peligro de sangrado (esa zona no lleva puntos).

Me he portado muy bien, he aguantado estoicamente los dos días en el sofá o en la cama, no haciendo nada de la casa (y mira que me ha costado, con la paranoia que tengo yo por la casa).

El resultado es que hoy en la primera cura me ha dicho que está muy bien, que esta cicatrizando bien, que todavía no puedo hacer muchos esfuerzos (pegarme caminatas largas o conducir mucho rato), pero que el aspecto es muy bueno.

Tengo el dedo con un venaje muy aparatoso lo que hace que no pueda calzarme nada más que unas sandalias (menos mal que sigue haciendo más o menos calor) y las crocs.

Hablando con la podóloga que me ha operado me ha dicho que es algo muy frecuente en las mujeres después del parto, que ella tiene muchas uñas encarnadas debido al peso que cogemos las mujeres en el embarazo... yo no tenía ni idea, pero parece que es más común de lo que pensaba.

El jueves nueva cura y espero que menos vendaje.

Lo mejor como me han cuidado mis dos hombrecitos, el pequeño con millones de besos y "no toques mamá q tene pupa", "no mevas mamá que no pedes", "beso mamá pa que cures". El grande con toneladas de besos, mimos y ocupándose del pequeño para que yo no tuviera de que preocuparme, regalándome flores, haciendo cosas ricas para comer...

En día y medio me he leído "Perdona si te llamo amor" de Federico Moccia. Me ha gustado mucho.

Pues este es mi gran fin de semana, Feliz Lunes

11 comentarios:

  1. A mi me ha pasado, asi que debe ser común. No debió ser tan acusado como la tuya porque a mi se me está curando sola, ya no me duele pero ha tardado un año en curarse.
    Vaya rachita que llevais entre unas cosas y otras, a ver si os poneis buenos todos ya.

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  2. Me alegro de que te encuentres mejor, de vez en cuando viene bien de que nos cuiden un poco, verdad??

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  3. Q gusto ser cuidada tan bien, no???
    El libro q cuentas a mi también me encanto. Supongo q lo sabes pero tiene segunda parte.

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  4. Jolín, pues no sabía que pudiera pasar. Desde luego no hya achaque no pueda aparecer en un embarazo, eh?

    Yo a veces tengo una uña que me molesta un pelín pero me la arreglo yo cuando eso pasa, espero que no vaya a más!!!

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  5. Madre mía, que valiente eres porque estoy segura de que eso tiene que doler un montón, claro que con los mimos de tus 2 hombres seguro que se lleva mucho mejor.

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  6. Me alegro que ya vayas mejorando... ¡y qué bien dejarte cuidar!! Eso es lo mejor, jeje, qué majico Eric con esas cosas que te dice...¡para comérselo! Besos.

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  7. Me alegro que todo haya ido bien. Yo tiendo a las uñas encarnadas desde niña. Siendo bien jovencita aprendí a cortármelas bien, porque para mi era un auténtico suplicio que me las cortara, en este caso mi padre. Las "eduqué" como dicen los podólogos y a día de hoy la situación es buenísima. Aunque tienden a salir unos picos sospechosos por los laterales que se agarran a la carne. Siempre temí que el peque heredara este defectillo pero hubo suerte y sacó los pies (solo los pies jeje) de su padre.

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  8. El lado positivo son la cantidad de mimos que has recibido¡
    Espero qeu estes ya recuperada
    besos

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  9. Ayyy con lo que duele eso!! te has portado muy bien corazón!! ;)) animo que ya cura muy rápido. Un besito

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  10. Pues yo dí a luz en agosto y es ahora cuando más me duelen las uñas, nunca me había pasado, tengo 5 uñas de los pies encarnadas, he ido a una podóloga pero no le ha dado mucha importancia, solo me cortó la uñas; anoche me tuve que levantar para ponerme voltarén porque no podía dormir con el dolor en el dedo gordo... Tendré que ir a otro podólogo, porque no parece que vaya a mejor

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  11. Hola pues yo estoy buscando embarazarme, y siempre he tenido este problemin de las uñas encarnadas, y temo que al embarazarme incremente mi problema, me da más miedo este problema que el embarazo en sí, algún consejo que me den........ A mí me quitaron una uña hace muchos años y el podólogo me aseguro que no se me volvería a encarnar, y así fue, sólo que temo por mi otro pie, que a raíz del embarazo pueda encarnarse

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